Verónica Martínez destaca que el contacto en colonias confirma la preocupación por la seguridad y la importancia de mantener el modelo actual

Recorrer las colonias de Torreón se ha convertido en un ejercicio clave para entender el momento que vive la región. En ese contacto directo con las familias, Verónica Martínez ha identificado una constante: la preocupación por no regresar a los años marcados por la violencia. La cercanía con la ciudadanía, más que un acto protocolario, permite dimensionar el peso de la memoria colectiva en temas de seguridad.

La aspirante priista ha señalado que la percepción ciudadana no surge de manera aislada, sino de experiencias vividas en el pasado. Durante los años más complejos en materia de inseguridad, La Laguna enfrentó episodios que dejaron huella en la vida cotidiana. Ese contexto es el que hoy lleva a muchas personas a expresar su inquietud frente a cualquier escenario que ponga en riesgo la estabilidad alcanzada.

En su propio testimonio, Verónica Martínez ha recordado que, durante su etapa como diputada local, vivió de primera mano la violencia que afectaba a la región. Episodios como amenazas directas y situaciones de riesgo marcaron una etapa que, desde su perspectiva, no debe repetirse. Este antecedente refuerza su lectura sobre la importancia de no dar por sentado los avances en seguridad.

El diálogo con vecinos también ha puesto en evidencia un reconocimiento al modelo actual de coordinación entre los distintos niveles de gobierno. La estrategia de seguridad en Coahuila, basada en la articulación institucional, ha permitido generar condiciones de mayor tranquilidad en comparación con etapas anteriores.

Desde esta perspectiva, la demanda ciudadana no se limita a mantener el orden, sino a preservar un entorno donde las familias puedan desarrollar su vida con certidumbre. La seguridad, en este sentido, se convierte en un factor determinante para el bienestar y el desarrollo de la región.

La presencia constante en territorio también ha permitido fortalecer la relación de confianza con la ciudadanía. En un distrito donde ya ha tenido responsabilidad legislativa, Verónica Martínez encuentra un vínculo previo que facilita la comunicación directa y el intercambio de puntos de vista sobre las necesidades actuales.

Otro elemento que emerge de estos recorridos es la claridad con la que la población identifica lo que está en juego. Más allá de discursos, las personas expresan de manera concreta su preocupación por decisiones que puedan alterar el equilibrio alcanzado en materia de seguridad.

Finalmente, Verónica Martínez ha reiterado que la construcción de paz no es un proceso automático, sino el resultado de trabajo sostenido, coordinación y responsabilidad pública. Mantener ese rumbo, señala, responde a una exigencia ciudadana que busca proteger lo que hoy se ha logrado en Coahuila.

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