La economía mexicana registró una contracción del (-) 0.8% trimestral durante el primer trimestre de 2026, dejando el crecimiento anual en un marginal 0.2%, según la estimación oportuna del Inegi.

Alejandro Flores Espinosa, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) Coahuila Sureste, advirtió que la falta de una tendencia sostenida de recuperación introduce riesgos a la baja para la meta de crecimiento del cierre de año, debido a una debilidad que ha alcanzado a la agricultura, la industria y los servicios por igual.

Refirió que el Indicador IMEF Manufacturero de abril de 2026 mostró una mejora de 1.4 unidades al pasar de 47.6 a 49.0 puntos. Aunque este avance, dijo, representa una desaceleración en el ritmo de caída, el sector acumula más de dos años sin lograr cruzar el umbral de los 50 puntos, nivel que separa la contracción de la expansión.

Explicó que la serie tendencia-ciclo se ubicó en 48.2 unidades, lo que sugiere una contracción menos profunda pero aún carente de señales claras de crecimiento.

Por otro lado, indicó que el sector no manufacturero (comercio y servicios) registró un ligero retroceso para ubicarse en 48.9 puntos. “Este deterioro fue más evidente al ajustar por tamaño de empresa, donde la medición cayó (-) 1.7 puntos, regresando a terreno contractivo con 49.4 unidades. Esta dinámica confirma que la debilidad económica es generalizada y está afectando la operatividad de los distintos segmentos productivos del país”, expuso.

EFECTO BASE Y PARÁLISIS INDUSTRIAL

De acuerdo con los datos proporcionados por la delegación regional del IMEF, el retroceso del PIB en el primer trimestre responde, en parte, a un efecto base tras un sólido cierre en 2025.

Sin embargo, las cifras sectoriales del Inegi revelan fracturas profundas: la agricultura cayó (-) 1.4%, la industria (-) 1.1% y los servicios (-) 0.6% en términos trimestrales.

Para una entidad como Coahuila, cuya columna vertebral es la industria de transformación, la permanencia de la manufactura nacional en zona de contracción por 24 meses consecutivos presiona directamente al PIB manufacturero estatal y a la creación de empleo formal en las cadenas de suministro locales.

La heterogeneidad en la recuperación sugiere que, mientras algunas empresas logran estabilizarse, las unidades económicas de menor tamaño enfrentan un entorno de mayor fragilidad.

MUNDIAL E INFRAESTRUCTURA: LA APUESTA DEL SEGUNDO TRIMESTRE

A pesar del balance negativo del primer cuarto del año, la perspectiva para el periodo abril-junio contempla un repunte gradual.

Se espera que la economía gane tracción conforme los proyectos de infraestructura del Gobierno Federal incrementen su ritmo de ejecución y la demanda interna en el sector servicios reciba un impulso extraordinario por el consumo privado derivado del Mundial de Futbol 2026.

El mercado financiero mantendrá la vigilancia sobre el dato de inflación y la próxima decisión de política monetaria de Banxico, factores que, junto con la ejecución del gasto público, determinarán si la economía logra revertir la contracción del primer trimestre o si el crecimiento anual se estanca por debajo del 1%.

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