El cauce del arroyo ubicado en la calle Cañagría, en la colonia Loma Linda, ha disminuido considerablemente debido a que se convirtió en un punto clandestino para tirar escombro.
Desde el arco del Vial Zapalinamé se observan las montañas de desechos que ya no solo ocupan espacio en el lote baldío, sino que han invadido el área del arroyo.
En la orilla de lo que debería ser la banqueta o el paso peatonal, se acumulan promontorios de piedra, ramas y muebles viejos que alcanzan más del metro de altura.
Conforme se avanza hacia el norte, es evidente cómo el escombro ha reducido el cauce de este cuerpo de agua, lo cual, en temporada de lluvias, podría generar un tapón y afectar directamente a los vecinos de las viviendas ubicadas en las márgenes.
