El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que el volumen físico de la producción manufacturera cayó 1.1% mensual en marzo de 2026, mientras que el personal ocupado total disminuyó 0.1% respecto a febrero y registró una contracción anual de 2.5%.

La información forma parte de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), que también mostró retrocesos en horas trabajadas y ajustes en distintos segmentos del empleo industrial, particularmente entre obreros y técnicos en producción.

EMPLEO MANUFACTURERO MANTIENE TENDENCIA DESCENDENTE

El indicador de personal ocupado total mostró una caída anual de 2.5%, reflejando una moderación sostenida en la contratación industrial.

Dentro de sus componentes, los obreros y técnicos en producción registraron una disminución anual de 3.0%, mientras que el personal no dependiente de la razón social -contratado mediante esquemas externos o de servicios especializados- cayó 4.9%.

En contraste, los empleados administrativos, contables y de dirección mostraron una reducción anual más moderada de 1.4%.

La pérdida de dinamismo laboral ocurre en un contexto de desaceleración manufacturera global, ajustes en cadenas de suministro y moderación en exportaciones industriales, particularmente en sectores vinculados a Norteamérica.

HORAS TRABAJADAS TAMBIÉN MUESTRAN DEBILIDAD

El reporte del Inegi indicó que las horas trabajadas por el personal ocupado total permanecieron sin variación mensual, aunque en términos anuales registraron una caída de 2.5%.

Entre los segmentos más afectados destacaron nuevamente los trabajadores no dependientes de la razón social, con una disminución anual de 5.2%, así como obreros y técnicos en producción, que retrocedieron 2.8%.

Las cifras sugieren una menor intensidad operativa en plantas manufactureras, asociada a ajustes de producción y cautela empresarial ante el entorno económico internacional.

COAHUILA ENFRENTA ESCENARIO RETADOR POR PERFIL MANUFACTURERO

El desempeño manufacturero adquiere especial relevancia para Coahuila debido al peso estratégico de la industria en la economía estatal.

La entidad mantiene uno de los perfiles manufactureros más sólidos del país, particularmente en sectores automotriz, metalmecánico, de autopartes y exportación. Gran parte del empleo formal y del PIB estatal dependen directamente de la actividad industrial.

Por ello, una desaceleración en producción, empleo y horas trabajadas puede impactar indicadores regionales como en la generación de empleo formal, en los salarios industriales, en el consumo interno, en la inversión manufacturera, y en las exportaciones automotrices.

La Región Sureste de Coahuila, integrada por Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga, concentra una importante red de plantas ensambladoras y proveedores Tier 1 -categoría de mayor rango, calidad o capacidad dentro de una industria específica- vinculados al mercado estadounidense.

REMUNERACIONES MUESTRAN COMPORTAMIENTO MIXTO

Las remuneraciones medias reales pagadas retrocedieron 0.7% mensual en marzo; sin embargo, en comparación anual mostraron un crecimiento de 1.7%.

Los salarios pagados a obreros y técnicos en producción aumentaron 3.3% anual, mientras que las prestaciones sociales, contribuciones y utilidades crecieron 1.3%.

No obstante, los sueldos pagados a empleados administrativos, contables y de dirección apenas avanzaron 0.1% anual, reflejando una moderación salarial en áreas corporativas y administrativas.

MANUFACTURA SEGUIRÁ LIGADA AL CICLO EXPORTADOR

La evolución de la industria manufacturera durante el segundo semestre del año dependerá del comportamiento de la demanda estadounidense, la estabilidad logística, el tipo de cambio y el desempeño del sector automotriz global.

Entidades industriales como Coahuila mantendrán especial atención sobre los indicadores manufactureros nacionales debido a su elevada integración con las cadenas de exportación hacia Estados Unidos.

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